-Más que la forma, fue la libre expresión de los sentimientos del autor y la esencia misma de las obras lo que caracterizó el arte moderno venezolano del siglo XX.
El Círculo de Bellas Artes se originó a principios del siglo XX como contraparte de la Academia de Bellas Artes de Caracas, dirigida por el pintor Antonio Herrera Toro. Una nueva generación de humanistas pedía la fundación de una institución de vanguardia que impartiera técnicas modernas de arte y promoviera nóveles estilos de la literatura. De este modo, muchos jóvenes, entre ellos Leoncio Martínez, articulista del periódico El Universal, iniciaron una campaña en pro del Círculo de Bellas Artes, fundado en 1909.
Entre las personalidades más importantes que integraban esta institución destacaban Manuel Cabré, Armando Reverón, Rómulo Gallegos, Rafael Monasterios y Andrés Eloy Blanco, entre otros.
Las principales tendencias artísticas que fomentó el Círculo de Bellas Artes fueron la libertad en el contenido narrativo, el trabajo con el paisaje, la naturaleza muerta y, en algunos casos, el estudio de la figura humana. Los artistas se esmeraron por proporcionar a cada obra su toque personal, sin restricciones en su interpretación. Existía una preocupación por captar las características de la luz y del colorido atmosférico del paisaje tropical. La precisión en las formas dejó de ser lo más importante, mientras que lo que se buscó fue captar su belleza, mientras recrearan la libre expresión y la libertad de las ideas.
Para el año 1917, la influencia del Círculo de Bellas Artes prácticamente desapareció como consecuencia de la persecución a la cual fueron sometidos sus miembros.